En esta novela, el autor sigue el hilo de la investigación que el Vaticano realiza a un obispo progresista del altiplano peruano, empeñado en implantar en la diócesis de Puno las orientaciones del Concilio Vaticano II. Se inspira en la figura de monseñor Julio González Ruiz, Obispo de Puno (Perú).