La tasa y el patrón de descomposición de la madera en los bosques cambian debido a la influencia de los regímenes cambiantes de humedad y temperatura sobre los hongos de la descomposición. Los gestores forestales, ya trabajen a escala local o de paisaje, deben conocer las condiciones actuales e históricas de la salud de los bosques en sus jurisdicciones e integrar ese conocimiento con las proyecciones del cambio climático. Se necesitan estrategias de seguimiento, previsión, planificación y mitigación para prevenir y gestionar de forma adaptativa las enfermedades arbóreas a diversas escalas geográficas.Seguimiento - La detección temprana de las enfermedades arbóreas puede aumentar las posibilidades de éxito en la gestión de las mismas , por lo que se requiere una vigilancia continua y mejorada de los bosques para detectar problemas de salud arbórea. Los datos integrados de la vigilancia estatal, federal (como el programa de Inventario y Análisis Forestal del USFS y los programas de Protección de la Salud Forestal del USFS) y privada son útiles para detectar desviaciones de las condiciones de referencia históricas.